Deep Thought (el padre de Deep Blue) Kasparov, IBM y la segunda (y tercera) apuesta de David Levy.

En 1985 dos estudiantes del Carnegie Mellon University, Thomas Anantharaman y Feng-Hsiung Hsu, decidieron, como tantos otros, realizar su tesis de doctorado, desarrollando un programa de ajedrez al que bautizaron como Chip Test. Feng-Hsiung , un brillante talento, diseño un  chip de generador de movimientos, (basado en el de Belle de Ken Thomphson y Joe Cordon) que daría mucho hablar en las siguientes décadas. En 1986, entró también en el proyecto Murray Campbell, ex-miembro del equipo de otro famoso programa de la época: Hi-Tech de Hans Berliner, también de la Carnegie Mellon y con el cual tuvieron más de un encontronazo.

En 1986 Chip Test hizo su debut en el ACM (American Computer Machine) en Dallas, consguiendo 2,5/5 clasificándose en un discreto 11º posición sobre 16 participantes. Pero en 1987 todo fue diferente y el programa demostró que tenía algo que decir en la historia. De nuevo en Dallas, en la ACM de 1987 causó sensación al ganar el torneo con un score perfecto de 4/4, con victorias sobre Cyrus, Lachex, Cray Blitz (con el que se jugó el torneo) y Sun Phoenix. Esta primera posición sobre 13 entradas llamó la atención del mundo del ajedrez por ordenador. Para hacerse una idea de la brutal evolución del programa, en 1986 calculaba unas 100.000 posiciones por segundo, mientras que en 1987 llegaba a las 500.000.

Feng Hsu predijo que con la tecnología existente su programa podría lograr calcular 1 millón de posiciones por segundo, y que una profundidad de 14 jugadas sería pronto una realidad. Si bien Cray Blitz era el campeón mundial en 1988 era claro que Chip Test era el programa más fuerte del mundo.

Ese año Hsu removió todo el código originario de Hi-Tech en el cual basó su programa y lo renombró como Deep Thought (es el nombre de un ordenador de ficción que aparecía en la serie americana The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy, de finales de los 70’s), aunque siguió participando como Chiptest en algunos torneos: el AEGON de 1989 (19ª) y la Harvard Cup de 1989 (8º). Pero quedaba claro que la evolución se estaba aplicando a Deep Thougth, y esto se vio claramente en 1989.

Llamando la atención

Andreas Nowatzyk, Mike Browne y Peter Jansen entraron en el equipo y presentaron al programa a diversas competiciones, no sólo contra máquinas, sino también contra humanos. A finales de 1988 Deep Thought compartió el 1º puesto en el Software Toolworks Open en Los Ángeles. Su performance fue de 2745 y la U.S. Federation le otorgó un ratkin de 2551 puntos ELO y por ello ganó los 10.000$ de la  Fredkin Foundation of Cambridge, Massachusetts, creada en 1980 para el desarrollo y la investigación del la IA y ascendía a un fondo de $100,000. Belle consiguió un primer premio de 5.000$ en 1981 y el segundo fue el de Deep Thought siete años más tarde, principalmente por ser el primer ente no humano en alcanzar los 2500 puntos ELO tras jugar una serie de 25 partidas consecutivas contra humanos.

Con esta tarjeta de visita no es de extrañar que partiera como favorito en las concursos específicos de ordenadores, y cumplió con creces las expectativas. En 1988 gana el ACM de Orlando, cediendo unas tablas ante el Chess Challenger X al que superó por desempate y en 1989 se proclamó Campeón del mundo contra un field de 24 participantes al imponerse en el 6º World Computer Chess Champioship en Edmonton, con otro score perfecto de 5-0 y ganando, además, la primera Shannon Trophy, trofeo que se otorga desde entonces al mejor programa, en honor a Claudie Shannon.

Gana otro torneo contra humanos, el de Long Beach de 1989 superando a los GM Bent Larsen y a Anthony Miles a los que derrotó en su duelo particular:

 

¿Duelo de Gigantes?

Con todos estos éxitos ocurrió lo que todo el mundo esperaba: el mejor software y el mejor jugador humano se encontraron: se organizó un match de exhibición a dos partidas contra Gary Kasparov. Pero para el programa fue decepcionante. Así se expresaba la revista Scientific American en un artículo titulado A Grandmaster Chess Machine (vol. 263, nº 4, pag. 44-50):

En Octubre de 1989 una versión experimental de seis procesadores de Deep Thought jugó un match de exhibición de dos partidas contra Kasparov en New York City. Aunque la nueva versión era capaz de buscar más de dos millones de posiciones por segundo, Kasparov se deshizo de él con bastante facilidad. El resultado no fue inesperado, pero el juego de Deep Thought fue bastante decepcionante.”

En la partida 2, DT no sabía qué hacer con su muy buena posición de apertura. Kasparov poco a poco se hizo con el mando, presionando con calma y cautela y poniendo sus piezas en sus casillas óptimas hasta que la posición estaba madura para el remate. Solo en al movimiento 40 DT comprendió que estaba perdido.” (Peter Jansen)

Parece ser que la audiencia explotó en carcajadas ante alguna jugada de Deep Thought. ¿Fue demasiado cruel? Tras ostentosas declaraciones de algunos programadores acerca de la fuerza de su computadora, la comunidad ajedrecística quizá merezca el perdón por haberse permitido tal pequeña revancha. Lo que pudo haber sido más decepcionante en la derrota de Deep Thought fue la forma en que se desarrollaron las partidas. La primera fue, para mí, una típica victoria de un humano sobre una computadora: Kasparov consiguió ventajas posicionales duraderas que fue consolidando y finalmente consiguió inclinar la balanza con una larga secuencia que sólo tuvo un color. La segunda fue muy diferente, con un ataque corto pero intenso ejecutado con precisión por Kasparov, pero de nuevo salió a relucir la vieja historia de la computadora demasiado ávida. Pese algunos resultados sensacionales en otros torneos, estas partidas pusieron en evidencia que Deep Thought había progresado poco. En la batalla contra las máquinas el primer duelo se decantó de parte de Kasparov”. (“Kasparov vs Deep Blue”, Daniel King, Ed. Paidotribo)

El ser humano respiró tranquilo ante esta exhibición de su campeón e incluso se permitió alguna broma contra la amenaza artificial (¡que él mismo estaba construyendo!), pero Feng y su equipo aun no habían dicho la última palabra.

En noviembre Deep Thought empata en lo alto de la tabla en el ACM en Reno, Nevada, aunque el titulo se lo adjudica, curiosamente, el programa Hi-Tech de Hans Berliner por mejor desempate. Deep Thought ganó el duelo particular, pero en la última ronda ocurrió un hecho inesperado: perdió su primera partida contra otro programa desde 1986:

Las dos apuestas (y una tercera) de David Levy

En 1968, el M.I. escocés David Levy se apostó 1250 libras esterlinas contra otros expertos en Inteligencia artificial a que ningún programa de ajedrez le derrotaría en condiciones de torneo durante los siguientes 10 años (los expertos siempre suelen ser muy escépticos, como le ocurrió al Dr. Dreyfus contra MacHack IV).

En 1973 escribió “Claramente ganaré la apuesta y podría ganarla igualmente si el periodo se extiende por otros diez años impulsado por la falta de progreso conceptual durante más de dos décadas; estoy tentado a volver a apostar a que un programa no podrá conseguir el título de Maestro Internacional antes de que cambiemos de siglo y de que la idea de un campeón mundial electrónico pertenece a los libros de ciencia ficción”

Levy ganó la apuesta, aunque por los pelos. En 1978 derrotó en un match al programa Chess 4.7 por 3,5 a 1,5 (+3 -1 =1), y este  le puso  ya las  cosas muy difíciles. Tras el mismo, Levy se empieza a retractar de sus propias palabras:

«He probado que mi valoración en 1968 fue correcta, pero por otra parte, mi oponente en este match ha sido mucho, pero mucho más fuerte que lo que pensé que era posible cuando empecé la apuesta» Y observó lo siguiente: «Ahora ya nada me sorprendería (mucho)»

Para estimular el desarrollo del ajedrez por computadora, Levy ofreció mil dólares a los autores del primer programa que lo vencieran en un match a cuatro o seis partidas La revista OMNI añadió 4,000 dólares para un total de 5,000. No es de extrañar que el equipo de Deep Thought no tardara en retar al MI escocés ante tan suculenta bolsa. Se estipuló un encuentro a 4 partidas entre los días 12 y 13 de diciembre de 1989 en la quinta planta en las oficinas de la British Computer Society en Londres.

Mientras el MI David Levy no había competido de forma seria durante los últimos diez años, Deep Thought venía de una reciente experiencia en un match contra Kasparov y de una brillante participación en la ACM de 1989, tras lo cual ya se habían hecho las correcciones necesarias. Estaba representado y operado por Peter Jansen, que más tarde le dijo a Levy que 30 nuevos términos de evaluación  habían sido añadidos al programa prioritariamente para este match.

El encuentro resultó ser el último capítulo sobre la apuesta de Levy. Tras sus victorias sobre Chess 4.7 en 1978 y Cray Blitz en 1984, y a pesar de su preparación con Danny Kopec, estaba demasiado «oxidado» y cometió muchos errores estrellándose por 0-4. Deep Thought ganó el premio de $5,000, dándole  $1,000 a Levy

 La tercera apuesta de Levy

David nunca demostró ser un gran adivinador del futuro. En 1996, la revista Popular Science le preguntó a Levy sobre el resultado del primer encuentro de Garry Kasparov contra Deep Blue Levy dijo confiado: «Kasparov puede ganar el match 6 a 0 si lo desea Estoy convencido y pongo mi vida en ello» De hecho, Kasparov perdió la primera partida aunque a la postre ganó el match por 4-2 El siguiente año, sin embargo, perdió su histórico match 2,5-3,5. Pensamos que Levy no “pagó” el precio de esta tercera apuesta…….

La entrada de IBM

A finales de 1989 IBM hizo una propuesta formal a Feng y su equipo para seguir desarrollando el proyecto y poniendo a su disposición toda la tecnología disponible. El proyecto se renombró como Deep Blue (la mezcla entre Deep Thought y Big Blue, que es como se conoce coloquialmente a IBM). A partir ese momento, las apariciones del programa fueron más esporádicas y como Deep Thought II: en 1990 gana la ACM en Nueva York con 4/5 (donde es derrotado por Hi-Tech) y la de 1991 en Alburquerque (5/5, con victoria incluida sobre Hi-Tech).

No se supo nada más hasta 1994, cuando Deep Thought II hizo su última actuación como tal. Gana la 24ª ACM en Cape May, New Jersey (curiosamente, fue también la última ACM disputada hasta la fecha), con 4/5 cayendo derrotado esta vez por Zarkov. Fue la última vez que el mundo supo de Deep Thought

La siguiente aparición, fue en el campeonato del mundo de 1995, pero ya denominado Deep Blue Prototype. Su actuación fue discreta (3ª con 3,5/6, haciendo tablas con Wchess y perdiendo contra Junior, siendo el ganador el famoso programa Fritz), y pronto quedaría claro porque del interés de IBM, aunque esa es otra historia…..

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