Las emociones en ajedrez (I) – Calentamiento y enfriamento

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Las emociones nunca son el problema: son la clave para poder llegar a dominar tu juego. Cierto que la rabia, el miedo o el exceso de confianza son de por sí, malos y hay que deshacerse de ellos. Pero en realidad son el síntoma, no la causa del mal juego.

Para encontrar las causas de los problemas emocionales se necesita cavar un poco más profundo.

Mente estropeada

El cerebro tiene una organización jerárquica:

  • En el primer nivel están las funciones más importantes, cono los latidos del corazón, la respiración, el equilibrio y los ciclos del sueño. La competencia inconsciente también está aquí.
  • El segundo nivel es el emocional
  • El tercer nivel es el que contiene las funciones superiores, como pensar, planear, la conciencia, la organización y e control emocional.

Todo funciona de la siguiente forma:

  • Cuando el sistema emocional (seguno nivel) se vuelve hiperactivo, apaga las funciones cerebrales superiores (tercer nivel). Ocurre lo siguiente:
    • Se queda la mente en blanco
    • Se pasan por alto acciones clave de las partidas
    • Se da mucha importancia o nos obsesionamos con cosas irrevelantes.
    • Conocemos la respuesta correcta, pero es como si la cabeza estuviera confundida.
    • Tendemos a volver a los malos hábitos.

Cuando las emociones están hiperactivas, la pérdida de funciones cerebrales superiores es algo que no se puede controlar. Está grabado en esa parte del cerebro que no se puede cambiar: el cerebro está estropeado como si fuera un ordenador cortocircuitado.

Pero para alcanzar nuestro límite emocional antes de que nuestra mente inconsciente tome el el mando, hemos de aprender a controlar nuestras emociones. Éstas muchas veces se acumulan después de un dia, una semana o un periodo prolongado. Cuando nos sentamos a jugar arrastramos estas emociones (aunque pensemos que estamos tranquilos). No se empieza de cero, e incluso podemos arrastrar algún residuo de las emociones de la última partida. Ello hace que el límite de nuestra consciencia baje antes de lo deseado y perdamos el control antes de lo que nos gustaría

Ésta emoción acumulada es la parte más difícil de mejorar en el juego mental. Por ello es tan necesario un buen calentamiento pre-partida y una buena relajación post-partida.

Calentamiento básico

En todos los deportes, los profesionales y jugadores serios tienen alguna rutina de calentamiento antes y enfriamento después de competir. El objetivo es estar un paso por delante de tus rivales. Calentar preferentemente las habilidades que estas adquiriendo hace que sea más probable que aparezcan cuando juegues. Después de la partida, la relajación ayuda a quitar el ajedrez de la cabeza: una partida puede ser intensa y es como poner hielo a los músculos después de un duro esfuerzo físico.

  • Revisa el trabajo que estás haciendo. Repite algunas cosas que estás intentando mejorar en tu juego.
  • Resuelve problemas sencillos. Al hacerlo empezamos a calentar nuestro músculo básico (el cerebro) y también aumenta nuestro grado de confianza. No ha de durar más de 15 minutos.
  • Realiza un par de respiraciones profundas para concentrarte antes de jugar. No es necesario un ameditación tipo zen, pero respirar hondo y exhalar ayudan a relajar los músculos y la mente.
  • Si puedes realizar un paseo corto antes de jugar, hazlo. Ayuda a eliminar lo superfluo de nuestra cabeza y despeja nuestras preocupaciones

Actos adicionales al calentamiento

Son opcionales, pero nos pueden ayudar a entrar mejor en la partida:

  • Al menos 15 minutos antes de jugar, retira todas las distracciones, como el teléfono, chats, tele o internet.
  • Revisa tus objetivos a largo plazo.
  • Revisa partidas o momentos que tengan que ver con lo que estás intentando mejorar.
  • A muchos jugadores les gusta ver vídeos antes de jugar. En este caso mejor si son vídeos que hayas visto antes y que tengan que ver con lo que quieras mejorar. Esto hará que se refresque la memoria. Antes de jugar no es el momento de aprender, es el momento de reforzar.

Estrategias de enfriamento

  • Marcar jugadas durante la partida hace que sea más fácil revisar más tarde la partida. Escoge aquellas en la que las decisiones han sido más difíciles, donde piensas que te han dominado, donde has realizado un movimiento creativo o aquellas que pueden ayudar a aprender y saber como has jugado. Después de la partida revisa estas jugadas (¡OJO! No la partida entera)
  • Anota cualquier detalle de tus problemas de juego mental (como las emociones)
  • Anota cualquier cosa nueva que hayas hecho bien.
  • Descarga lo que tengas rondando por la cabeza escribiéndolo.

Y, por supuesto, cuando termines de hacer todo esto (no más de 20 minutos), desconecta de ajedrez. Ya volveras a las rutinas de trabajo al dia siguiente.

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